miércoles, 18 de octubre de 2017


17 de octubre de 2017. Martes.              

INVIERNO DEL ESPÍRITU

Otoño, en Torre de la Horadada. F: FotVi

-Vuelvo a lo mío: a mi raíz, donde se halla el germen, el origen; o el lugar donde me escondo -como bajo la dulce maternidad de la tierra- para resurgir en primavera hoja y flor, y fruto. Y pájaro. Y reptil. Y duda. Y contemplación. Aunque también, a veces, pesimismo y desilusión: o el invierno del espíritu. Invernar en la estrechez para luego florecer en la abundancia de la primavera, es un milagro de la paciente naturaleza, y de la fe. La fe del árbol, la fe del alma, en el tesón o empeño de lo creado. Como San Juan de la Cruz, diré de este encierro o invierno íntimo: «¡Oh cauterio suave! / Oh regalada llaga!». El cautiverio y llaga, Diario, de recluirse, de invernar, para poder tocar luego la libertad y volar así hoja, o flor, o fruto, o pájaro, o reptil, o duda, o contemplación, en la inmensidad de la dilatada primavera (19:19:44).

martes, 17 de octubre de 2017


15 de octubre de 2017. Domingo.

HUMILDEMENTE TIERRA

Amanecer de luciérnaga, en Las Canteras. Las Palmas. Gran Canaria. F: FotVi

-Vuelvo de Canarias, con las antorchas encendidas; y, como de unos juegos olímpicos, victorioso. Es la victoria de lo sencillo, de lo familiar, de Candela, frente a lo solemne y desmesurado, frente a la mitra y la corona. Ver dibujos animados una hora y otra, y jugar a todos los juegos imaginables (con trampas infantiles y cambio de normas sobre la marcha, desde luego), y bailar (aunque duelan todos los huesos), y cantar (aunque se desafine), es algo que te rejuvenece y te hace volver a la niñez, como si corrieras los sueños otra vez del revés, y aun dando hermosos trompicones, pero sin caerte, siempre ilusionado, alzado. Como si empezaras a vivir una vida distinta, con ilusiones y aventuras que te recuerdan que eres selva y no calle de ciudad, sin ninguna atadura que te impida ser lo que eres, desatando todos los nudos de todos los problemas, sin esfuerzo, con corazón y niñez, con solo vivir la alegría de vivir. Vuelto de Canarias, Diario, con unos pocos años menos y una esperanza nueva más: como de luciérnaga que creyera deslumbrar a la luna y se sintiera la única e imprescindible luz encendida, sin ataduras ni complejos, como diría el poeta: «humildemente tierra», pero que «alumbra la creación» (20:09:10).

domingo, 15 de octubre de 2017




En Las Palmas, no se me permitió entrar en esta página de El bosque apócrifo, por lo que no pude alimentar a mi Diario. Ahora lo hago: aquí revelo lo poco que fui capaz de escribir, como un signo de mi buena voluntad de estar con mis lectores. 




8 de octubre de 2017. Domingo.

DÍA FELIZ

Tocaba la bendición, en La Isleta, Las Palmas. Gran Canaria. F: FotVi 

-En Las Palmas de Gran Canaria; y Candela, como sol que alumbra sin dañar la vista, incitando a la alegría. Con ella, todo el día se hace un gorjeo de palomas. Comimos fuera, en la Isleta, y el mar se hacía espuma a mis pies; y no era un sueño, Diario, yo sentía que me tocaba la bendición (19:58:39).



11 de octubre de 2017. Miércoles.

TIEMPOS OSCUROS
-Llegaba a Canarias y se me cerraba el cielo: de nubes ligeras. El avión patinaba en las nubes y bajaba, solemne, camino de posarse en tierra. Volábamos sobre el mar, y la gran paloma de metal, al descender, crujía por todas partes, como un esqueleto de dinosaurio derribado. Hasta que, con un golpe seco, se posó en el suelo, abriendo más las alas y los ruidos, y la respiración contenida delos viajeros. Bajamos del gran volador, y salimos a la fiesta de los besos y los abrazos. A las afueras, me esperaban mis familiares, con Candela de recepcionista oficial y tierna, con dos besos y un esconder la cabeza como de pudor, que rescato con otro beso y la alegría de abrazarla. Mientras, en la Península, o sea, en España, sigue la farsa de los muñecos rebeldes. O los polichinelas de la independencia catalana. Como diría Chesterton, estamos en tiempos oscuros, como aquellos del medievo, en los que se nos aparece un árbol carnívoro, devorador de pájaros azules, y que, en la primavera, en vez de hojas, da plumas también azules. Y comenta Chesterton que «el espíritu de la bestia venció al espíritu del árbol». Y es que el árbol desoyó el consejo que le diera el ermitaño Securis, «no imitar de los animales sino el movimiento, no la voracidad ni la destrución». Voracidad y destrucción es lo que ofrecen los dirigentes catalanes; no son un árbol que camine pacíficamente con otros árboles, sino un árbol que devora pájaros para más parecerse a la vacada a la que conduce. Devora pájaros y, en primavera, en vez de hojas, dará plumas. No corcheas y semicorcheas, como en una viñeta de Mena de hace años, en ABC. El jardinero no recogerá hojas caídas del árbol, sino plumas azules de ave zancuda, belicosa. En Las Palmas, donde lucen banderas rojo y gualda en los balcones, espero con ansia blanca, Diario, que se arregle este desaguisado que han montado Puigdemont y sus corifeos, para que vuelva el árbol a la paz del bosque, y, en la próxima primavera, nazcan de sus ramas hojas y no plumas de pájaro ensangrentadas, manchadas de indignidad y tragedia (12:07:04).

viernes, 6 de octubre de 2017


5 de octubre de 2017. Jueves.

SOL Y MARIPOSA

Subido sobre las nubes, hacia Canarias. F: FotVi. 

-Le pregunto al papel en blanco sobre el que escribo: ¿sabes tú lo que pasa? Quiero saber, antes de escribir, qué piensa el papel en blanco sobre el que escribo de esta teoría o ensoñación que es España. Papel este, hecho de luz y luna, y de pico de pájaro con cantos, papel lúcido, nevado, extendido como un trigal para ser cortado, molido, hecho masa y horneado. ¿Sabes tú lo que pasa?, le pido al papel, y el papel, sacudiendo los hombros, dice: ¿Y tú? Y como ninguno de los dos sabemos lo que pasa, dejo la pluma, y el papel se pone a llorar lágrimas de celulosa, a las que acompañan mis lágrimas de rabia y desconcierto. Y entrambas, hacemos este lamento, que meto en El bosque apócrifo, para que siga llorando y lamiendo sus heridas; y en silencio, como los rayos de sol que entran por entre sus ramas y descansan en las alas de la mariposa, alentando sus colores. Sol y mariposa: o la paz del bosque. Mientras, viajo a Las Palmas, en Gran Canaria, donde están la luz y el mar, y los delfines en Las Canteras, y Candela, aleteando. Candela, con su espléndida niñez y su bosque de elfos y geniecillos rondándole los ojos. Donde la luna conversa con ella y los cielos están llenos de ángeles y abuelos buenos, que, al mirarla a ella, si vivieran, se «les pondrían -dice ella- los pelos de punta», y ya de paso le dicen sus cosas, que son, dice, asuntos secretos. Aunque ella, mientras le hablan, los llore y los ría, y los comprenda. Pues no es drama lo que ella ve en sus abuelos idos, sino destellos y señales en el cielo, más allá de las estrellas, y más allá del tiempo, y no sé si también del espacio. Durante unos días estaré fuera de El Bosque apócrifo, para, a la vuelta, Diario, contarte lo que he visto y oído, y gozado. Y decirte, que le han dado el Nobel de Literatura a Kazuo Ishiguro, el tímido y comedido escritor, que, hasta ahora, solo se expresaba en sus libros, y desde ahora, espero que también, por el bien de los libros y de sus lectores, y aun de los silencios de estos libros, en los que descansa su lujo y lustre (18:13:01).

miércoles, 4 de octubre de 2017


4 de octubre de 2017. Miércoles.

LA VORÁGINE

Vorágine, en el cielo. Murcia. F: FotVi

-Y dijo el sabio: «En tiempos revueltos no entres en su vorágine», y calló, y lloró una lágrima, que, al momento, ardió y se consumió. Luego dijeron que había ardido la vorágine; y fueron a ver, y era verdad: no quedaba nada de ella, solo cenizas y una esperanza -la paz, Diario-, que humeaba (19:38:18).

martes, 3 de octubre de 2017


3 de octubre de 2017. Martes.

MENTIRA POLÍTICA

El fanático, en sociedad. Mingote. ABC

-Esta moneda tenía cuatro caras (Rajoy, Sánchez, Rivera y Puigdemont) y una sola cruz: la mentira política. Con el tiempo me he dado cuenta de que todo era una moneda falsa y la he arrojado al sumidero del olvido. El olvido, o ese lugar del que, como del infierno de Dante, nunca se vuelve. Es como una piedra lanzada a un pozo y que solo deja un pequeño chasquido a lo lejos, ahogándose en la lejanía. Olvidaré que he vivido en una sociedad donde solo se admite lo políticamente correcto, y, si no entras en su círculo cerrado y asfixiante, caes en un ostracismo intelectual y social cruel, hasta la muerte.  Me siento herido y engañado, y como en el mito de Sísifo, veo que la roca siempre vuelve al mismo lugar de donde partió, despeñándose hasta el pie de la montaña, donde, después del ruido, mata. Estoy con Camus, y pienso en el esfuerzo inútil y absurdo que supone intentar construir una España distinta, moderna, feliz, liberada, porque siempre se viene abajo o por la insensatez y el egoísmo de unos o por la ingenuidad y la vacilación de otros. Ya sé que vacilar, es estar en el alambre, y sobre un abismo que te llama, que te intenta absorber. Pero hay que sacar fuerzas de flaqueza y ambicionar -pisando como el que palpa, como el tigre antes del asalto a su presa- cruzar ese cable y pasar al lado seguro: el de la ley y la justicia. Yo tengo mis dudas de que esto, Diario, vaya a ser así; pero pongo en mis labios un suspiro de esperanza -una oración-, por si el suspiro se convierte en una realidad distinta, en una España en paz y unida, o por lo menos no desarticulada, con un miembro por aquí y otro -la cabeza- por allí, perdido, y en confusión todo, como un cementerio de esqueletos encabritados y llorosos, si es que los ojos vacíos lloran (11:08:01).

domingo, 1 de octubre de 2017


1 de octubre de 2017. Domingo.

GANA EL MALO

Una pequeña luz, para la cordura. F: FotVi

-Y llegó el día de la bendición, o la maldición. El día H de las distancias, del desapego, de la discordia. O el de la foto en blanco y negro de la España rota y malquerida, sin fe en sí misma, invertebrada (Ortega y Gasset). Agónica. En este aquelarre independentista, el Gobierno pierde, y el Govern gana. España y parte de Cataluña pierden y el Govern gana. Antes, en las películas y al final, siempre ganaba la ley, aunque fuera una sola persona la que la defendiese. -Solo ante el peligro-. Ahora, no; una mayoría quiere y respeta la ley y una minoría la burla, y, sin embargo, gana la minoría. Y entonces el asombro se viste de ojos abiertos, desorbitados; ojos que miran sin creer. Ahora en las películas siempre -o casi siempre- gana el malo, y bajo las letras del fin, se le ve irse de rositas a vivir una vida mejor. Hoy estoy triste, no por el referéndum catalán, sino por el despropósito de haber dejado que se llegara hasta aquí. La fuerza -legítima- ya no tiene buena prensa; y más si se viste de agresora, abatiendo a una minoría sin ley. Una viejecita con la cabeza ensangrentada: ya tenemos a la España negra manchando los telediarios y las páginas amarillas de casi toda la prensa del mundo. (¿Qué periódico, por muy serio que sea, no es en sus contenidos un poco amarillo?) Pues de todo este carnaval, lo que más me ha impactado ha sido esa anciana con la cabeza partida, y la que sacará de su cesta de la mentira Puigdemont, para exhibirla y así, al fin, cobrar por ello el cupo catalán. Quien no llora, Diario, no mama. Ya verán cómo esta rémora -Puigdemont- se va riéndose de la ley y de su misma sombra, sin un lamento por esa anciana maltratada y herida, y tan sin culpa  (19:03:19).